La orientación sexual se clasifica casi siempre en función del sexo o de las personas deseadas en la relación con el sujeto:
Heterosexual (hacia el sexo opuesto)
Homosexual (hacia el mismo sexo)
Bisexual (hacia ambos sexos)
Pansexual (hacia todo o todos, incluyendo inclinación a las personas con ambigüedad sexual, transexuales/transgéneros, y hermafroditas)
Los adolescentes, ya sean hombres o mujeres, suelen descubrir que tienen pensamientos y atracciones sexuales. Para algunos, estos sentimientos y pensamientos pueden ser intensos, e incluso confusos o perturbadores. Esto puede ser así especialmente en el caso de las personas que tienen pensamientos románticos o sexuales sobre alguien de su mismo sexo. Podrían preguntarse: “¿qué me pasa?” o “¿soy gay?".
Pensar de manera sexual tanto en personas del mismo sexo como del sexo opuesto es bastante frecuente a medida que uno comienza a distinguir los sentimientos sexuales emergentes. Esta clase de imaginación sobre personas del mismo o del otro sexo no significa necesariamente que la persona pueda clasificarse dentro de una determinada orientación sexual.
Algunos adolescentes también pueden experimentar sexualmente, incluso con personas del mismo sexo, durante los años en los que exploran su propia sexualidad. Estas experiencias no necesariamente definen, por sí mismas, si una persona es gay o heterosexual.
Los jóvenes deben recibir información de la sexualidad, tanto en la casa como en la escuela, por las consecuencias benerias.
La educación sexual debe estar siempre acompañada de una reflexión de amor.






Haha muy lindo Blogger! Con un contenido muy cierto!
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